El apagado de la Llama Votativa, que durante ocho días alumbró la Facultad de Medicina de San Fernando, fue el acto culminante del homenaje que Daniel Alcides Carrión recibió de su alma máter, al conmemorarse 130 años de su inmolación en la búsqueda de la verdad, del conocimiento de una enfermedad que diezmaba la vida de los humildes trabajadores del Ferrocarril Central y que se creía era causada por la llamada “Fiebre de la Oroya”.

Siendo un estudiante de medicina, su preocupación por encontrar el origen de la enfermedad que causaba la alta mortalidad, lo llevó a inocularse en su organismo un brote verrucoso proveniente de un paciente del Hospital Dos de Mayo que presentaba el mal, con el objetivo de conocer el desarrollo y evolución de la “verruga peruana”, enfermedad, conocida actualmente como “Enfermedad de Carrión”. El sanmarquino falleció el 5 de octubre de 1885, en la clínica Maison de Santé, tras marcar un hito en la medicina peruana y mundial, al demostrar que la “Fiebre de la Oroya” y la “Verruga peruana” eran dos etapas de una misma enfermedad.

Precisamente, el decano de la Facultad de Medicina, Dr. Herman Vildózola Gonzáles, destacó como legados de Carrión este espíritu de sacrificio que debe ser una constante en el ejercicio de la medicina; la búsqueda permanente de la verdad, que crea conocimiento y es la esencia de la universidad; y la solidaridad social, que se está redescubriendo con  la medicina centrada en la persona.

Este sacrificio se refleja cuando en los lugares más recónditos e inhóspitos del país existen médicos que sacrifican muchas cosas, incluso su vida para atender a sus pacientes; también en el mismo hecho de estudiar una carrera compleja y que el estudiante se enfrente a una avalancha de información que aporta a su formación científica”, señaló el Dr. Herman Vildózola, destacando que Carrión contribuyó a crear nuevo conocimiento al buscar conocer la enfermedad, y por cuyo sacrificio el día de su muerte fue reconocido como el Día de la Medicina Peruana.

La ceremonia de homenaje a Carrión, realizada el lunes 5 de  octubre, en el Paraninfo de la Facultad, fue presidida por el Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Dr. Pedro Cotillo Zegarra, junto al decano de Medicina; el vicerrector de Investigación, Dr. Bernardino Ramírez Bautista; el director de la Escuela Académico Profesional de Medicina, Dr. Hallder Mori Ramírez; el decano del Colegio Médico del Perú, Dr. César Palomino Colina, y el presidente del Centro de Estudiantes de Medicina (CEM), César Jara Vargas.

Ejemplo a seguir

“Acá están los herederos de Carrión; aquellos profesionales que van a seguir por ese camino de la investigación, docencia y sobre todo de la decencia”, manifestó el Rector sanmarquino, al expresar su saludo por el Día de la Medicina Peruana a los asistentes en el Paraninfo, como los estudiantes sanfernandinos, past decanos, exdirectores de la Escuela de Medicina, docentes, miembros del Consejo de Facultad, personal administrativo, así como decanos de las diversas Facultades.

Por su parte, el presidente del CEM, César Jara, destacó que un estudiante de medicina logró dar el bien más preciado de la humanidad: el conocimiento y el valor del altruismo que caracteriza al profesional de medicina. “No solo al descubrir que la verruga peruana y la fiebre de la Oroya era la misma enfermedad sino que demostró que a pesar de las adversidades, se puede construir un mejor país. Él comenzó una lucha que debemos continuar para darle a nuestro país un futuro mejor”, señaló.

Reflexiones

En el discurso de orden, el doctor Salomón Zavala Sarrio reflexionó sobre hechos que le hubieran sucedido a Carrión si existiera en este siglo. Una de sus primeras reacciones –dijo- habría sido de asombro frente al crecimiento exponencial del conocimiento y de la tecnología médica en los últimos 60 años; volumen que ha ido creando una serie de situaciones nuevas, en las cuales hay grandes errores pero también grandes beneficios.

Uno de ellos es la especialización, que ha permitido el desarrollo de destrezas, habilidades y de sectorización en la atención de los pacientes; “sin embargo, ha condicionado también algunos errores y desgraciadamente nos hemos convertido en médicos de órganos enfermos, perdiendo de vista la integralidad del enfoque del paciente. Esto debe ser corregido”, expresó.

Otra de las cosas que encontraría Carrión sería la relación médico paciente, realidad que ha cambiado para bien en muchos aspectos, pero que también tiene necesidad de recordarse que era directa, sin intermediación. Al respecto, consideró que la organización de los sistemas de atención médica ha condicionado esa intermediación entre el médico y el paciente y ya no hay una relación tan directa. El lado positivo es que el médico ya no asume por sí mismo las decisiones terapéuticas o diagnósticas sino que hace compartir al paciente respetando el principio de autonomía.

Un aspecto que le causaría un gran gozo sería el ver que la investigación ha tomado un lugar prominente en el ejercicio de la medicina, que hay  un crecimiento debido a las investigaciones, y que se torna un privilegio cuando se trata de investigación con personas humanas. “Reconocería que la investigación que realizó con su propio cuerpo podría haberse justificado con el principio de autonomía que la ética nos da, y con el respaldo ético si se hubiera realizado en este siglo”, expresó, y consideró que también alegraría a Carrión ver que hay un reconocimiento específico en cuanto al lugar que tiene la salud como un derecho.

A su turno, el decano del Colegio Médico del Perú, Dr. César Palomina Colina, destacó que los restos de Daniel Alcides Carrión descansan, desde este año, en el Panteón de Los Próceres de la Patria, junto a Francisco Bolognesi y Miguel Grau, entre otros que ofrendaron su vida por el país. Este mérito se debe, dijo, a las múltiples gestiones  de los doctores Gustavo Delgado Matallana y Virgilio Malpartida, entre otros destacados médicos peruanos.

Reconocimiento a estudiantes

Como reconocimiento al esfuerzo y dedicación en el logro de sus objetivos de convertirse en profesional médico, fueron reconocidos los primeros puestos de los seis años de la EAP de Medicina:

Primer año:               Silvio Tadeo Arguero Flores

Segundo año:          Carlos Enrique Salas Rivera

Tercer año:               Darla Valerie Carvallo Castañeda

Cuarto año:              Carlos Jesús Yauri López

Quinto año:              Claudia Marcela Soto Idrogo

Sexto año:                Milagros Carhuas Canchán

 

Fuente: http://www.unmsm.edu.pe/noticias

Busqueda