Martes, 23 de Febrero de 2016

Una buena alimentación es clave para el alto rendimiento académico de un estudiante. Consciente de ello, la Oficina General de Bienestar Universitario (OGBU), a través de la Oficina de Alimentación, promueve el acceso de los usuarios a alimentos con alto valor nutricional y en cantidades suficientes, elaborados bajo estrictas condiciones sanitarias y riguroso control de calidad en los tres comedores sanmarquinos: Ciudad Universitaria y de las Facultades de Medicina y de Medicina Veterinaria.

“Nuestro compromiso es ofrecer alimentos balanceados que contribuyan a promover estilos de vida saludables entre los sanmarquinos. Enfatizamos en brindar la cantidad necesaria de alimentos que requieren los alumnos, por ejemplo, les ofrecemos 2600 y 2800 kilocalorías en cada comida que reciben al día”, aseguró el jefe de la Oficina de Alimentación, Lic. Luis Chiquillán Salcedo, quien agregó que las labores que realizan siguen los parámetros establecidos por el Ministerio de Salud (Minsa).

Asimismo, el Lic. Chiquillán Salcedo recalcó que mensualmente se planifica el variado menú diario que se ofrecerá a los jóvenes sanmarquinos, el cual, junto a su respectivo valor nutricional, es difundido semanalmente a través de su página web institucional.

Proceso de manipulación y elaboración de alimentos

Las estrictas condiciones sanitarias y riguroso control de calidad en la elaboración de los alimentos, labores que emprenden los trabajadores involucrados en el proceso de manipulación de alimentos están sustentados en dos manuales elaborados por la OGBU, de Buenas Prácticas de Manipulación (BPM) y del Programa de Higiene y Saneamiento (PHS). Ambos documentos se rigen en base a las normativas legales vigentes y también están a disposición de los usuarios a través su página web.

El primer paso es la recepción de los alimentos, en el que el control de la calidad, es de vital importancia. El responsable de alimentación y nutrición del área de aseguramiento de calidad de la oficina de Alimentación, Lic. Juan Valencia Rivadeneyra, junto con un equipo de profesionales, verifica las fechas de vencimiento, condiciones del empaque, así como el color u olor de los productos. De no cumplirse con los parámetros, se le indica al proveedor que reponga el alimento.

Luego de ello, el Almacén de Alimentos del Comedor contribuye con el correcto almacenamiento de los productos. En esta etapa también se controla las dosificaciones al momento del traslado, así como la temperatura. Cuando ingresan al almacén, se les acondiciona de acuerdo con su naturaleza —alimentos secos, congelados, procesados—, esto último representa al proceso de conservación.

Antes de continuar con la etapa de preparación, el almacenero separa en gramajes los alimentos para corroborar que los alumnos reciban un menú completo y balanceado. En este proceso se realiza el cortado, picado y cocción de los alimentos.

En la última etapa, la del servido de los alimentos, se vela porque los alumnos reciban un buen servicio. Actualmente, se ofrece 1000 raciones en el almuerzo; 180 en el desayuno y 450 en la cena.

Es preciso destacar que en todas estas etapas se cumple tanto con los requerimientos nutricionales como sanitarios. La Ing. Nataly Trujillo Ruiz, encargada del área de Aseguramiento de la Calidad, sostiene que se han puesto en marcha continuas capacitaciones al personal involucrado en el referido proceso. 

“El control del agua, los estándares de color, y dosificación de los químicos que se utilizan para la limpieza de los productos, así como el mantenimiento de los equipos utilizados, son claves para evitar las enfermedades por intoxicación o por una mala higiene”, sostuvo la Ing. Trujillo, quien agregó que la periodicidad de estas charlas se incrementará en el presente año.

Así, este importante proceso permite garantizar la calidad de los alimentos que diariamente se ofrecen a los jóvenes sanmarquinos.

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